Cómo usar la oración de la Magnífica

De acuerdo a la información consignada en el evangelio de San Lucas, La Magnífica corresponde a una oración poderosa pronunciada por la Virgen María bajo la inspiración del Espíritu Santo en medio de un encuentro con Isabel en el que ambas mujeres se encontraban a la espera del nacimiento de sus hijos, Jesucristo y Juan el Bautista. El cántico como tal es protagonista dentro de las creencias del cristianismo, pues además de proclamar la grandeza de Dios se encarga de anunciar la buena nueva de la salvación.

También conocida como el Magníficat, esta plegaria corresponde a un claro ejemplo de la esencia de María quien a través de una composición casi que poética deja al servicio de los creyentes un himno maravilloso y muy adecuado tanto para dar gracias como para solicitar protección, consuelo y clemencia.

El mensaje que nos trae la oración La Magnífica

Ciertamente son pocas veces las que podemos encontrarnos con mensajes tan claros provenientes de la Virgen María y en esta situación específica, la madre de Jesús asume la labor de enseñarnos el camino de la misericordia y a su vez resaltar que es desde la gratitud hacia Dios que se pueden recibir los favores más complejos y extraordinarios.

Tal y como se muestra en https://www.lamagnifica.org/ María señala la renovación del mundo por medio de este himno al tiempo que resalta que es posible vivir en libertad cuando existe una confianza honesta en el amor infinito que le profesa Dios a los hombres. Desde su posición especial de madre, esta alabanza se convierte pues en el recurso idóneo para vivir la fe y encontrar alivio en cualquier tipo de situación que pueda robar la tranquilidad.

El Magníficat como oración personal

Considerando sus notables alcances, es completamente normal cuestionarse sobre cómo usar la oración de la magníficat de manera correcta y a este respecto debemos anotar que por su potente capacidad para fortalecer el espíritu, esta plegaria se recomienda para acompañar esas peticiones difíciles que suelen causarnos tanta preocupación y desasosiego.

Bien sea que la emplees para superar una enfermedad, para encontrar aquel trabajo soñado, para blindarte y no permitir que los enemigos causen daños, todo es válido siempre y cuando sea la honestidad de tu corazón la que hable y refleje aquel entusiasmo de saber que se será escuchado. Un momento a solas en el que puedas reflexionar y entregarte a estas valerosas palabras es más que suficiente para disfrutar de su acción efectiva.

 

 

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