El origen del canto gregoriano

Como parte de la liturgia de la iglesia católica aparece el canto gregoriano, un tipo de canto llano donde el texto tiene prelación sobre la melodía para proporcionarle al creyente una manera más de rezar. Al guardar estrecha relación con la entonación de los salmos, este tipo de cánticos inicialmente se sustentaban en lo más propio de la tradición oral, por lo tanto al día de hoy corresponden a un tesoro espiritual y cultural de gran significado.

Descritos como oraciones cantadas, desde siempre los cantos gregorianos han fascinado por la gran potencia que reflejan y por apoyarse en un sistema musical heredado desde la antigüedad.

Historia y características del canto gregoriano

El origen del canto gregoriano es un poco complejo de establecer pero se sabe que es la evolución del canto romano, factor que logra la presencia de un ritmo mucho más plano y homogéneo. Tanto la sinagoga Judía como las primeras comunidades cristianas permiten tener noticia de sus primeras apariciones, sin embargo es de resaltar que solo hasta la llegada del Papa Gregorio Magno es que empezaron a ser llamados de la manera que hoy conocemos.

Son muchas las características del canto gregoriano para resaltar, sin embargo para hablar de las más relevantes podemos decir entre otras cosas que sus textos se escriben en latín, manejan una única línea melódica, carecen de acompañamiento instrumental y son definitivamente muy poco frecuentes los grandes intervalos en la voz. Adicionalmente el repertorio siempre se mantiene como anónimo y se preserva por encima de todo la expresión de religiosidad.

 

 

 

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